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martes, 30 de diciembre de 2008

SIMPLEMENTE... ANDRÉS BEDOYA UGARTECHE

Se acaba el año y no podía dejar de escribir de ese viejo imbécil, quintacolumnista del estercolero “Correo”, quien se ha pasado todo este año insultando a medio mundo desde su posición racista y retardataria donde la “indiada” es poco menos que “el karma que hay que pagar por vivir en Perú” y donde las “onegés” son los traficantes de excremento o algo parecido, ni qué decir de palabritas o neologismos (quizás ni siquiera eso, sino metáforas del burro flautista) como esa que resume (o rezume) sus más oscuros deseos: “cholocidio” (todavía el viejo cabrón se da el lujo de explicar, muy a su manera, por cierto). La brutalidad de este señor es tal que no escatima en lanzar sus escupitajos a diestra y siniestra con razonamientos poco menos que fronterizos, casi más abajo de lo que llaman mediocridad o medianía por lo que presumo –y me valgo de la intuición y de cierta lectura entrelineada—que este señor le escribe las mierditoriales a aldito cuando este se encuentra corriendo tabla en “punta roquita” y, como buen brazo derecho, alcanzarrejones o aguatero (el término “janitor” es demasiado para este mequetrefe), también sirve de consejero al oligofrénico y cleptócrata que habita palacio de gobierno a quien en vez de tratar con guantes de cadmio lo trata con guantes de seda.
Para los que duden de mis palabras (que sé que son muchos, puesto que la mass media ha hecho carne en los cerebros de muchos convirtiendo en verdad lo que es mentira y viceversa) les dejo aquí un bocado (de eso que le dan a los perros callejeros. Disculpen la figura) para que degusten a este (in)digno representante de la burguesía parásita y atrabiliaria con complejos de capataz o de verdugo:

¿Magnicidio?.- El cerdo de Caracas, el impresentable del Palacio de Miraflores, ha afirmado que el gobierno norteamericano desea dar muerte a su polichinela, Evo Morales, y que eso constituiría un magnicidio. ¿He leído bien?, ¿magnicidio? ¡Por favor! Magnicidio el de Julio César, el de Lincoln, el de Kennedy. El de Evo sería un vulgar cholicidio (*). Además, si Bush u Obama desearan a Evo muerto, ya lo estaría hace ratón. Eso, si tal acto valiese la pena. Lo de la pólvora y el gallinazo, pues. ¿Recuerdan el refrán?Notita para Juan Pérez.- Con esta nota me despido de ti, y de todos los juanes pérez con mala suerte de Latinoamérica. Es una lástima que tengas 22 años de edad, porque el próximo 1 de enero vas a morir. Sí pues. Qué le vamos a hacer. Al que le toca le toca. Y es que vas a huasquearte con tus amigos en varias francachelas, full trago, full hembritas. Y a estas últimas les vas a demostrar qué bien manejas. Lástima que en la curva te estará esperando un tráiler. ¡La pucha! Toda tu sangre, sesos y tripas -y las de tus amigos- ensuciando nuestra bella autopista. Bueno, ya la limpiaremos, para eso estamos los amigos. Que tengas un buen viaje. Requiem aeternan dona eis dómine.(*) Cholicidio, de cholo, en su acepción exclusivamente cultural. La raza nada tiene que ver.
Bueno, para terminar, espero estar en un trailer este 31 de diciembre y llevarme de encuentro a todos los juanes pérez y a todos los Bedoyas Ugarteches. No, no te preocupes, Andrés, por tus intestinos, todas tus menudencias y tu cerebro de queso gruyere con gusanos revolcándose en tus escasísimas “neuronas” desperdigadas, para eso están los perros callejeros, las ratas y otros animales inferiores que comen porquerías. Y, sí pues, Réquiem alternan dona eis dómine.

ISRAEL ATACA GAZA Y EL MUNDO CALLA ANTE EL CRIMEN

ESTE BLOG ESTÁ EN ESTADO DE ALERTA ANTE SEMEJANTE ATROPELLO A LA VIDA Y A LA LIBERTAD DE LOS PUEBLOS. SEGUIRÉ INFORMANDO CONFORME SE SUCEDAN LOS HECHOS. MIENTRAS TANTO DENTRO DE UN PAR DE HORAS (HOY 30 DE DICIEMBRE A LAS 6 PM) TODOS AL PLANTÓN EN LA EMBAJADA DE ISRAEL. CUADRA 5 DE LA AVENIDA AREQUIPA, A UN COSTADO DE "LA CASA ESPAÑA". AHÍ ESTAREMOS.
Nota de prensa:
07:36 AM Gaza.- Aviones de guerra israelíes atacaron hoy la Franja de Gaza controlada por Hamas por tercer día consecutivo, mientras que una persona murió por un cohete lanzado por militantes tras la ofensiva del Estado judío que ya ha causado el fallecimiento de más de 300 palestinos. Según las Naciones Unidas, al menos 51 de los muertos en Gaza eran civiles. La cifra se basa en visitas de funcionarios de una agencia del organismo a hospitales y centros médicos. Israel declaró las áreas alrededor de Gaza como "zona militar cerrada", alegando riesgo por lanzamiento de cohetes palestinos. En tanto, el principal negociador palestino Ahmed Qurie dijo que las conversaciones de paz con Israel estaban en suspenso debido a la mortal ofensiva en Gaza. "No hay negociaciones y no hay forma de que pueda haber negociaciones mientras se realicen ataques en nuestra contra", dijo Qurie a periodistas. Israel, que aumentó sus ataques aéreos después del anochecer del domingo, dijo que lanzó su campaña el sábado en respuesta a los ataques casi diarios de cohetes y morteros que se intensificaron después de que concluyó un cese al fuego de seis meses la semana pasada. En la sureña ciudad israelí de Ashkelon, un cohete lanzado desde la Franja de Gaza mató a una persona, la segunda víctima mortal en Israel desde el sábado. Mark Regev, portavoz del primer ministro israelí, Ehud Olmert, dijo que la acción militar continuaría hasta que la población del sur de Israel "no viva más en el terror y el temor de los constantes ataques con proyectiles". "(La operación podría) tomar varios días", dijo el portavoz del Ejército Avi Benayahu. Tanques israelíes fueron desplegados en la frontera de la Franja de Gaza, listos para ingresar al enclave litoral en el que viven 1,5 millones de palestinos. El gabinete de Olmert aprobó el llamado a 6.500 reservistas, dijo un funcionario de Gobierno. Ataques Ampliando sus blancos para incluir al gobierno de Hamas, los aviones de guerra israelíes bombardearon el lunes el Ministerio del Interior, dijeron fuentes palestinas. No hubo noticias inmediatas sobre si se registró alguna víctima. Explicando el plan de la zona militar cerrada, un portavoz del Ejército dijo que en la nueva política se le prohibía a los civiles, incluidos los periodistas, llegar a una zona de entre 2 y 4 kilómetros alrededor de Gaza. Los precios del crudo subían el lunes por encima de 40 dólares el barril, casi hasta un 8 por ciento desde la sesión previa, mientras analistas dicen que el conflicto entre Israel y Hamas recordó a los operadores el riesgo geopolítico que enfrenta el suministro de crudo en Oriente Medio. En lo que llamó un ataque "terrorista", el Ejército israelí dijo que un palestino apuñaló a tres personas en el asentamiento judío de Kiryat Arba, en Cisjordania, antes de que le disparara un peatón y fuera luego arrestado. Uno de los heridos israelíes se encontraba en grave estado. Hamas se mantuvo desafiante y el portavoz del grupo Fawzi Barhoum instó el domingo a los palestinos a usar "todos los medios disponibles, incluidas las operaciones de martirio", una referencia a los ataques suicidas en Israel. El Consejo de Seguridad de la ONU pidió el fin de la violencia, pero el Gobierno del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, puso la responsabilidad sobre Hamas para renovar la tregua. La ofensiva israelí enfureció a los árabes de Oriente Medio, donde manifestantes quemaron banderas israelíes y estadounidenses para presionar por una respuesta más dura de sus líderes a los ataques en Gaza. La Cruz Roja Internacional dijo que los hospitales de la Franja de Gaza habían sido sobrepasados y eran incapaces de lidiar con las víctimas. Funcionarios médicos palestinos dijeron que entre los muertos del domingo había cinco hermanas pequeñas del norte de Gaza y tres infantes en una casa cercana a la residencia abandonada de un miliciano de alto rango de Hamas en Rafah. Hamas dijo que 180 de sus miembros han muerto y que el resto de los más de 300 muertos son civiles, entre ellos 16 mujeres y varios niños. Israel, cuyos políticos se encontraban bajo presión para actuar por los ataques con cohetes y morteros antes de la elección del 10 de febrero, ignoró la presión internacional para detener la mayor ofensiva en décadas, según un funcionario israelí que rehusó ser identificado. La ministra de Relaciones Exteriores de Israel, Tzipi Livni, quien espera convertirse en primera ministra después de los comicios, dijo que el Estado judío estaba atacando a los milicianos pero "desafortunadamente, en una guerra, como en cualquier guerra, a veces también los civiles pagan el precio". La cancillería de Senegal dijo que el líder de Hamas Khaled Meshaal manifestó estar dispuesto a firmar un alto el fuego con Israel por Gaza, según lo conversado en una llamada telefónica el domingo con el presidente del país Abdoulaye Wade. En tanto, un grupo de clérigos de línea dura iraníes comenzó a registrar voluntarios para luchar en la Franja de Gaza contra Israel, informó el lunes una agencia de noticias local.

Foto: Cadáver de niña palestina.

¿SOMOS BOLCHEVIQUES?

Cuando Lenin le dijo a un grupo cercano de colaboradores que estaban llamados a ser “bolcheviques” decía simplemente que eran mayoría (cuestiones numéricas con gran peso sobre la psicología de los hombres sobre todo cuando tienen que enfrentar a un enemigo armado de panoplias y que se presenta como superior) contrario a los “mencheviques” que eran los minoritarios (los dueños de los aparatos productivos, sus fuerzas represoras y sus representantes o burguesía burocrática encargados de mantener la tiranía y el supuesto orden con que le roban al pueblo no solo su trabajo plusválico sino su honra y su derecho a la felicidad).
Si ser bolchevique es ser “mayoría”, por qué entonces no reivindicar nuevamente esta acepción. Recuerdo, en los tiempos en que estudiaba en “La Cantuta” la frase que cubría con letras gigantescas el frontis de la universidad era ese: FRENTE BOLCHEVIQUE. Lamentablemente el proceso de la guerra interna en el Perú ha degenerado lo que de alguna forma está asociado al “comunismo” (aún al más light o caviar) sea visto como una manifestación maniquea del terrorismo. Es necesario retornan a los cánones originales y devolverle el nombre a las cosas (procesos, terminología marxista, “cambios revolucionarios”, etc).

miércoles, 24 de diciembre de 2008

YBARRARIO: 24/12/08: "FELIZ VANIDAD Y PRÓSPERO ENGAÑO NUEVO"

La vanidad --ese pecadillo de los seres de poca monta-- que Nietzsche definió como “la ciega propensión a considerarse como individuo no siéndolo” hace su aparición compulsiva por estos días. La sociedad excrementicia y sus juguetes tecnológicos son el blanco de atención de un pueblo laxado y autómata guiados al desbarrancadero por la flauta de Hamelin del capitalismo (algún día sonarán las trompetas de Jericó y caerán los muros de la vergüenza imperialista).
Este pueblo no tiene cuándo reaccionar, llevan por dentro el gen del sometimiento. 500 años de esclavitud trastocan orgánicamente cualquier especie. El estímulo-respuesta pavloviano no tiene forma de fallar en un individuo común producto de esta involución simiesca.
Todos estos seres están condenados a empujar la carreta mientras un soldado romano latiguea sus espaldas. Los capataces y los felipillos de la reacción se encargan del trabajo sucio. Los señoritos e intelectuales de pacotilla aportan lo suyo a este sistema decadente que rezuma olores hediondos. El pueblo sometido se apresta a disfrutar de su pitanza, su paga en comida.
El asunto es peor: piden los latigazos en una actitud masoquista incomprensible. Mientras tanto los buitres económicus y los enganchaesclavos hacen de las suyas. “Feliz Navidad” se dicen unos a otros. Se abrazan. Se dan un beso de Judas. La hipocresía, la desidia y la lujuria disfrazada de “sana” vanidad se acercan temerariamente. Campanitas de navidad cojudean sensibleramente a la gente de a pie. Mtv pasa un especial de roqueros cantando villancicos. Sus contratos en dólares les obligan a derramar lágrimas de cocodrilo. Un colirio de lágrimas artificiales se pasa de mano en mano en pleno concierto en vivo. Lloran fantasiosamente los roqueritos. Llora el productor de alegría ante los suculentos contratos. Llora el dueño del canal ante el raiting y las suculentas ganancias que espera ganar con toda esta lloriqueadera.
Volviendo a la realidad, el pueblo peruano sale presuroso a comprar el regalo de último momento: un par de aretitos para la abuelita, un Ipod para Ivancito, un televisor plasma para Fernandito. Una raquetita para Alonsito.
Toda esta explosión de estúpidas disculpas y “reconciliamientos” navideños sólo me causan asco y repugnancia.

Qué celebrarán es mi pregunta. Acaso celebrarán el grillete que tienen puesto en la pata. Celebrarán que tienen que trabajar 8, 10, 16 horas para recibir un sueldo de hambre e irrisorio. Sueldo de mierda maquillado gracias a las tarjetas de crédito y los préstamos-Harpagón que funcionan como gancho para sostener del cogote a estos pobres seres.
Me disgusta la hipocresía barata de estos días. La publicidad ametrallante que doblega las pocas resistencias de los cerebros reblandecidos, carcomidos por el tedio y la rutina, y que, sin embargo, les obliga comprar. Compra o muere, he ahí la consigna de estos tiempos putrefactos. Compra o jódete, he ahí otra consigna. Compra o destrúyete. Compra y existe. Compra y alcanza la vida eterna. “Vive hoy y paga mañana”. Pateo un panetón por la ventana siguiendo una vieja cábala que practiqué, alguna vez, junto a Josemári Recalde (por cierto, por estos días se cumplieron ocho años de su desaparecimiento en un incendio. “Por eso incendio mi cuerpo” dijo el poeta en su “Libro de Sol”. Salud, Josemári, todavía recuerdo esos últimos instantes en tu casa de San Miguel a unas horas de tu partida. Salud, poeta, salud. Encuentro en http://zonadenoticias.blogspot.com/ de Paolo de Lima un artículo sentido del poeta Róger Santibáñez).
Por la ventana veo a un papá Noel vestido como en el polo norte. Debe tratarse de un hombre bastante flaco porque el relleno que tiene alrededor de la cintura se le está cayendo por un costado. Se le nota el dunlopillo y tiene un saco donde lleva cajas vacías, al menos eso imagino. No me he dado cuenta cuando observo que un hombre de lentes y de camisa arremangada le grita a papá Noel para que no flojee y haga su trabajo. Lo jalonea de la parte blanca de la vestimenta. Intenta darle una cachetada. Papá Noel no se defiende. Mierda digo, este papá Noel tiene un jefe que más parece mister satán o algún gamonalillo de hacienda azucarera. Papá Noel flaco suda copiosamente detrás de ese traje de tortura china. Tiene que seguir haciendo su trabajo. Faltan algunas horas de labor. De seguro su familia lo espera en algún cono de la ciudad.
Me asquea todo esto: el olor a fritrangas, los escasos cohetecillos, las chispitas mariposas. Las asquerosas bolsas de "Metro", el pavo “San Fernando”, el panetón “Donofrio”, el claxon de los carros, los gritos de los ambulantes, los silvidos de los policías hambrientos. Los gruñidos de los guachimanes de los centros comerciales. Los ladridos de los perros picanteros.

Camino en línea recta. No pretendo nada. Un viejo escarba entre la basura. Un niño pide limosna y lanza una ventosidad a una pollería de la calle Garzón. Un mozo corretea al niño con un palo. Niños rubios pasan comiendo helados. Otro niño pobre extiende su lata de leche “Gloria” y se echa a llorar dando de pataletas. Es una artimaña para captar la atención y pedir plata. Está en todo su derecho, pero nadie le hace caso. Mujeres vestidas de paisanas extienden las manos y ensayan una música de plañideras. Este es el Perú me digo mientras mi imagen es devuelta en las vitrinas de los escaparates de un centro comercial. (No, no es esta mis "Memorias del Subdesarrollo", me digo a mí mismo).
Sigo caminando, me encuentro cara a cara con un subterráneo de púas, corte mohicano, rodilleras, jean y chancabuques. Sid Vicius, pienso. Al pasar por su lado me reconoce. Lo saludo efusivamente. “Maestro Ybarra” dice. No recuerdo cómo se llama. Me habla de conciertos y de golpear al Estado con letras de rock. Tararea una canción en inglés. Lo corrijo. Su tufo a alcohol casi logra emborracharme. Me ensaña una bolsa de mariguana. Le digo que no consumo psicotrópicos. Miro a un costado (pienso, si fuera mi hijo lo flagelaría y le cortaría ese mohicano color verde loro. Primero la instrucción y luego las poses). Le sigo la corriente. Me da un abrazo y, por un momento, creo que quedaré ensartado entre tantas púas, alfileres, pines e imperdibles que cuelgan de su casaca a pesar del calor sofocante. Este es un ekeko con complejos de gasfitero o algo parecido. Le digo que lea a Kropotking, Malatesta, Durruti, etc. He ahí la verdadera anarquía le digo.“Ya” me dice, pienso que, fonéticamente, “Ya” en alemán significa “Sí”. Y le doy la espalda. Tiene algo a su favor, tiene menos de veinte años. Todavía puede equivocarse. Trato de seguir mi rumbo a ninguna parte. Antes de avanzar dos, tres pasos. Voltea el punk, eructa y dice, como para que le escuchen unas viejas emperifolladas y algunos señores con apariencia de pertenecer a alguna secta de pederastas:
FELIZ VANIDAD Y PRÓSPERO ENGAÑO NUEVO.

martes, 23 de diciembre de 2008

¿PERÚ POSTMODERNO? (primera parte)

A menudo escucho hablar a ciertos intelectuales de postmodernidad (de derecha, centro o “izquierda”, para el caso da lo mismo). Hablan a lengua suelta de los paraísos radioactivos que les otorga la postmodernidad. Muy integrados ellos se dicen parte de la globalización. Celebran los letreros giratorios que adornan las grandes avenidas (sobre todo Lima y específicamente los lugares aristocráticos y pacharaquientos de Lima, se entiende; las provincias siguen viviendo en la época de las cavernas, lo que llaman eufemísticamente el “Perú profundo” languidece y muere literal y literariamente de hambre (el término exacto no es “inanición” que es una descripción sacada de lugares desérticos o no productivos), pero a estos señores les importa un comino porque siempre serán lugares de recreo, “parajes salvajes” donde irán a solazar sus pancescas humanidades cuando el espleen y el tráfago urbano los tengan hasta la coronilla); y, para justificar sus sedentarismos gregarios (ensebándose en una cháchara de la que dan cuenta sus articulillos y sus libracos para estudiantes poco informados) se reúnen entre ellos para debatir el ingreso del Perú en un gran mercado, mercado que nos trae la ilusión de la modernidad o “post” modernidad, así sea como carne de cañón, ello no importa con tal de estar ahí al lado de monstruos mercantilistas como China (que destruirá el emporio de Gamarra en menos del cantar de un gallo; esperen y verán como dice la canción) o como Estados Unidos que necesita, como un vampiro en agonía, de nueva sangre, fresca y al alcance de la mano: más combustible, más materia prima, más mano de obra barata que hierva en las maquilas. Más esclavos para las usinas del imperialismo. Hecho que celebrarán estos postmodernos de guiñol que --como decía Luis Alberto Sánchez refiriéndose a ese remedo de oligarquía-- pertenecen a la “oligarqueta”. Nadie se ha dado cuenta (o no quieren darse cuenta) de que el Perú solo exporta cerros: cerros de cobre, cerros de hierro, cerros de plata, cerros de oro, etc., un poco de gas por ahí, y unos cuantos productos frutícolas y telas que porcentualmente para el mercado internacional no significan nada. Afuera estadísticamente no existimos. Nuestro record como el cuadro de medallas de la última olimpiada es CERO. Aún así hay empresarios facinerosos que hablan del “boom de las exportaciones”, las cuentas en azul y un “fabulosos superavit” ¿¿¿??? y tantas falacias que son capitalizadas en votos de estima al que funge de presidente (¿alguien se atreverá a sacar a patadas a este delincuente?) y “conductor” de este país que ni siquiera puede ser bananero pues las bananas las importamos de Ecuador.

En efecto, nadie se ha dado cuenta que, para salir del subdesarrollo, necesitamos industrias productivas y metal mecánicas tal y como apunta Lenin. Ningún país va a salir de la miseria y el estancamiento con almacenes, o tiendas de ropa por departamento, mucho menos con empresas extranjeras que controlan los puertos o aeropuertos. Eso es una cojudez. Pero aún así las fuelles publicitarias de la postmodernidad peruviana –que conocen bien de nuestra realidad- no se callarán jamás. Y es que, en el fondo, tienen mucho que perder porque en su mayoría estos felipillos de cerebros vendidos al capitalismo, de pensamiento alquilado al mejor postor, responden a intereses foráneos, hay detrás de ellos alguna onegé, alguna entidad estatal, algún organismo que mantiene sus cuentas bancarias en azul; y en el mejor de los casos sus extracciones de clase responden a una burguesía histórica, déspota, terrateniente acostumbrada al vasallaje y entornillada en el poder o aliada con este (burguesía burocrática y burguesía compradora unidas por el vértice del desfalco y la depredación de un pueblo sometido y torturado con miedo y hambre).
Mientras tanto los felipillos seguirán vociferando sus estupideces pues para ellos nada ha cambiado desde el Aristóteles esclavista hasta los fascistas Heidegger y Jung. Pues, si entendemos bien sus posiciones postmodernas la sociedad estratificada funciona a las mil maravillas porque está sostenida en base a esclavos
Dan risa, de verdad, estos intelectualoides (desafortunadamente en el Perú todo termina en oide, así el negro no es negro, sino negroide, el blanco no es blanco sino blancoide, el chino chinoide, y el cholo choloide. Las otras derivaciones por especialización o trabajo también cuentan, por ejemplo en literatura: poetoide, narratoide, criticoide, etc., etc).
Alguien por ahí dijo que el Perú es postmoderno porque los platos típicos de este país bananero son degustados en otros países ¿? A qué cerebro esponjiforme le cave semejantes apreciaciones. Otro imbécil, Sergio Dávila, salió con el cuento de que está diseñando en Nueva York y que, por lo tanto –en el colmo de la chichada- el Perú es postmoderno porque ya nos estamos “integrando” y “codeando” con marcas como “Oscar de La Renta, Giorgio Armani, Gucci, Dolce Gavanna, etc. “Nunca me imaginé que el Perú fuese más conocido en EE.UU. por sus prendas que por su comida” sic. “Somos” 20/12/08. (El Perú es más conocido en Estados Unidos por el terrorismo, por el hambre y la miseria, y será difícil quitarnos estos estigmas).

O como ese cocinero mamarrachiento de Gastón Acurio que salta en un pie porque fue elegido en los cien personajes del año en el ranking de “El País” de España (eso es irse integrando en un mercado o, simplemente, es el “triunfo” aislado de un cocinero arribista auspiciado por la burguesía parásita y atrabiliaria). O como Gabriela Wiener que nos quiere hacer creer que sus anotaciones de quinceañera en celo van a saltar la valla de la sociedad pacata, discreta e hipócrita en que se ha convertido el Perú. Esas “sexografías” causan risa y producen no excitación sino rabia y sentimiento de justicia ante la realidad gomorresca que vivimos donde la pederastia, la violación, la prostitución, el proxenetismo, el asalto a mano armada, el secuestro al paso y las balaceras son cosa de todos los días, aparte del tráfico informe y los accidentes diarios que no tienen cuándo ni como controlarse. Es más no concebimos una Lima nocturna sin estos ingredientes, es decir sin sangre, sexo a patadas y muerte. Si eso es postmodernidad entonces podemos decir que la postmodernidad se parece a las sociedades esclavistas, o mejor a los albores de la humanidad donde las tribus pugnaban y peleaban por una supremacía en base a la fuerza y al sometimiento.

lunes, 22 de diciembre de 2008

FAVERÓN SOBRE BLOGS Y BLOGGERS PERUANOS



Acabo de llegar de un corto viaje, motivo por el cual no he podido postear desde el viernes. Volviendo al trabajo diario y a escasos días de fin de año estoy haciendo un pequeño balance de mis trabajos y escritos tratando de cumplir con las agendas. Lamentablemente, muchas ideas se tendrán que quedar en el tintero (o aguantar hasta enero). Tengo que cumplir con varios compromisos literarios. Trataré de no fallarle a nadie. El tiempo apremia. La vida se sucede rápidamente. Mientras tanto el zapatazo a Bush ha causado revuelo en el mundo (Rocío Silva escribe sobre la “violencia simbólica”. Leer la revista “Domingo” de ayer de “La República”).
El tráfico de Lima padece de estreñimiento contrariamente a las grandes tiendas que, por estos días, padecen de una disentería compulsiva. Los créditos facilitan la evacuación de productos. Los aparatos electrónicos son el boom del momento. Esta pequeña “Acer” desde la que escribo, agoniza lentamente. Tantos golpes dentro de la mochila hicieron mella en su frágil estructura. El técnico ha decretado “muerte inminente”. La espada de Damocles pende sobre las teclas. Sigo tecleando. Escribo y grabo. Grabo y escribo. La computadora se apaga por sí sola y vuelvo a prenderla. Cada vez que se va a “fade” pienso que ya no volverá a prender. Es un dilema y le encuentro el gusto a la “pérdida”. De otro lado, la “Teletón” de Alan y las palabras de “Lucesita” (“el presidente no me miró a las piernas sino a los ojos”) me hacen recordar que el “corral de chanchos” quiere lavarse la cara. Hacer un acto de caridad para continuar con la rutina. Qué despreciables son estos señores, raza de mequetrefes y artistuelos de medio pelo. Mejor sigo leyendo: “El Hombre que ríe” de Víctor Hugo, “Pastoral Americana” de Philip Roth, “Silogismos de la amargura” de Ciorán (suscribo las siguientes líneas: "Una de las cosas que tengo más claras, es que la sociedad tal como es ahora, no me gusta, vivo en ella porque no me queda otro remedio, y porque al mismo tiempo que la aborrezco, la necesito para subsistir. Pero no me gusta, quizás en lugar de ¿avanzar? tanto en el campo de la tecnología, de la ciencia, del consumismo,... Deberíamos pararnos en seco y mirar atrás, mirar lo que vamos dejando a nuestra espalda, recapacitar y meditar en si realmente estamos siguiendo el camino correcto, o por el contrario, estamos destruyéndolo todo a nuestro paso como Atilas de pacotilla”).
Sigo leyendo. Abro y cierro uno y otro libro (leo casi una docena de libros a la vez). Releo “La Madre” de Gorki, “El agente secreto de Joseph Conrad. “El conocimiento de interés” y “El Discurso de la Postmodernidad” de Junger Habermas., etc. (a propósito de este último, quien en un apunte se refiere a que estos tiempos no son más que las secuelas de la ilustración, estaré posteando pronto un artículo sobre lo que llaman “El Perú y la postmodernidad”). Sigo leyendo: “Una morada tras los reinos” de Denisse Vega Farfán (pronto haré una reseña). Vuelvo a releer “Amórfor” de Salomón Valderrama. Leo revistas de suscripción. Nada interesante por ahí, puros escritores con looks de modelos. Leo el periódico. Simpático el asunto de los escritores deportistas que sale en “La República” (mucho cherry a este periódico, pero es que “El Comercio” ya no trae nada apreciable. Motivos ¿¿??). Ver a Alonso Cueto con su raqueta de tenis lo pinta de cuerpo entero. Thays con su nintendo era lo que me imaginaba. Sergio Galarza jugando fútbol ya lo conocíamos. Pienso en José Pancorbo que es un gran poeta y es paracaidista. Rafael Espinoza que corre tabla en playas bravas. Cecilia Podestá que practica artes marciales, etc., etc. Bueno, mejor no me hago problemas. Basta por hoy. Saldré a caminar un poco. Veré una película (no recomiendo la nueva versión de “El día que se detuvo la tierra”. La primera versión es, de lejos, superior a esta).

Abro el correo y encuentro un mensaje. La artista visual, Martha Bieberach --siempre bella y combativa— que, por estos días, está haciendo un trabajo sobre blogs peruanos me envía este vídeo en el que el crítico literario, Gustavo Faverón, responde a un par de preguntas sobre los blogs made in Perú y los “blogers de oposición”, por decirlo de algún modo. Posteo el vídeo sin mayores comentarios. Salgo a dar "Un par de vueltas por la realidad". Me dirijo a una librería conocida espero "regalarme" algo. Me interesa la ciencia ficción... buscaré algo de Stanislaw Lem...

PRESENTACIÓN DEL FANZINE "POETAS DEL ASFALTO" nro. 50

viernes, 19 de diciembre de 2008

DESCUBRIENDO A KATZUMI WATANABE



Hace un tiempo, en una reunión amical con Fernando Lavini, reconocido diseñador residente en Holanda, hice una confesión en torno a uno de los músicos que ha (o está) influencia(n)do uno de mis últimos escritos, sirviéndome de sountrack o pared musical: Katzumi Watanabe, el guitarrista japonés dedicado al jazz fusión del cual se dijo en un momento que era más veloz y más preciso que el déspota “sangre azul” Ingwie Malmsteen (no sé exactamente por qué este señor tiene la particularidad de caerle mal a todo el mundo). Lo cierto es que el estilo de Watanabe, muy cercano al de John Mclaughlin, Al Di Meola (y no Aldi Meola como escriben algunos. Ver abajo el dúo Watanabe-Meola) o John Scofield, radica en una pureza orientalista unido a un virtuosismo que no se veía hace mucho tiempo. Nacido en 1953 funda el grupo KYLYN, a fines de los setentas, junto a músicos de la talla de Ryuichi Sakamoto, Akiko Yano y Shuichi Murakami (músicos que desafortunadamente no son muy conocidos por esta zona). En una gira mundial con el grupo “La Magia de la Orquesta Amarilla” logra no sólo el reconocimiento mundial, sino que se posesiona como una de los músicos y compositores más prodigiosos del mundo. En 1984 recibe el “Gran Premio del Disco de Jazz”. En 1998 graba en directo en Nueva York (corriendo los riesgos que ello implicaba para un músico de prestigio como él). El 2006 Katzumi Watanabe saca un disco titulado “MO BOP III”, que, no siendo una de sus mejores producciones, muestra también el trabajo y la virtuosidad de otros dos grandes músicos contemporáneos: Richard Bona de Camerún y Horacio “el negro” de Cuba.
Watanabe ha sido elegido 24 veces el mejor “Jazzman” del mundo, reconocimiento que no solo lo incluye como instumentalista, sino, sobre todo como compositor. No obstante ello, no circulan discos de Watanabe por aquí. En youtube encuentro material importante y de necesidad inmediata. Recomiendo, también, seguir este link http://es.youtube.com/watch?v=iPhoEQ7YfL0 en el que encontrarán muchos videos cuya "inserción" para blogs no está permitido, imagino que por derechos de autor, o más que nada derechos discográficos. Sin más presentación, aquí el Maestro:











jueves, 18 de diciembre de 2008

LIBERAN A ROQUE GONZÁLES


Hasta que, por fin, la justicia se hice presente. Luego de 10 meses de encierro injusto, Roque Gonzáles saldrá libre el día de hoy a partir de las 6 pm. Demás está decir que la lucha emprendida por su familia y por un entorno pequeño de bloggers, escritores e intelectuales llega a felíz final. Como reflexión queda el estigma de que nadie puede ser acusado por delitos del pasado, más si esas culpas fueron pagadas con creces en años de encierro. Como última pregunta, casi lanzada al aire, o a quien quiera escuchar o se haga responsable: ¿habrá reparación civil por esos 10 meses de cárcel indebida? ¿el Estado o los jueces o quien diablos sea, dirá que se equivocó? ¿Dirán que se equivocaron esos periodistas, esos bloggers que levantaban el dedo acusador sin reparar en errores? Esperamos que alguien responda por todo esto. Roque Gonzáles, su familia y los que todavía creen en la verdadera democracia se lo agradecerán.

Nota de Prensa

Roque Gonzáles libre

El miércoles 17 de diciembre en horas de la mañana la Sala Penal Nacional dio libertad bajo comparecencia restringida al ciudadano Roque Gonzáles La Rosa, quien después de un encarcelamiento de diez meses sin ninguna prueba podrá salir libre.

Roque Gonzáles La Rosa fue encarcelado junto con seis ciudadanas peruanas cuando regresaban de un Congreso Bolivariano en la ciudad de Quito, acusándolos de planear atentados contra las cumbres internacionales (ALC-UE y APEC) que se realizarían en los próximos meses en el Perú. Después de tres meses sus co procesadas fueron liberadas, sólo Roque Gonzáles permaneció diez meses, en los cuales no se encontró ninguna prueba que justificara su encarcelamiento.

Este viernes 19 de diciembre Roque Gonzáles brindará una conferencia de prensa a las 12 m. en el local de la Asociación de Ayuda Legal y Acción Social (Jr. Camaná 872 Oficina 664 – Cercado de Lima).

Invitamos cordialmente a todos los medios de comunicación.

Asimismo a las personas que deseen participar del momento de la liberación de Roque se les invita a la puerta del Penal Castro Castro el día de hoy jueves 18 de diciembre a partir de las 6pm.


Comité Por La Libertad de Roque Gonzáles

miércoles, 17 de diciembre de 2008

¿"CAMBIO DE PIEL" O "PIEL DE ZAPA"?

Como Javier, el personaje de Fuentes que ha sacrificado su carrera intelectual y política por razones sentimentales; o como Rafael, el millonario, que se ve desfalcado por una arpía y tiene que hacer un pacto diabólico en el que la piel de Zapa hace su aparición para llevarlo a la ruina total, este blog ha decidido mudar de piel. Aunque, a decir verdad, mudar la piel implica algo más que cuestiones externas o exógenas, hay siempre algo que cambia por dentro, algo que, por imperceptible, damos como no ocurrido, pero que está ahí como una bomba de tiempo esperando estallar.
Para este blog (permítanme escudarme y no decir “blogger”) este año fue difícil, mucha agua ha pasado por el río heraclitiano de la net, muchos amigos se ganaron y se perdieron (en el éter de los alquimistas cuando no en la nadería y el bluff literario); aparecieron también enemigos de biscuit, mendaces seres de guiñol, peripatéticos blogers que fungen de policías de tránsito (felizmente llevo el cinturón de seguridad y tengo las luces ámbar de peligro, los neblineros, siempre encendidos, aún así estoy dispuesto a embestir a quien quiera sofrenarme o tratar de desviar “mi” rumbo libertario. Están advertidos).
Este blog sigue en la brega. Mi único “pacto” es con la verdad y con la ética. Por eso mismo, este blog no celebra nada, no hace rankings, no hace “levantamientos” ampulosos. No alardea con discusiones bizantinas las cuales han sido pactadas. No inventa falsas expectativas ni se soba la mano debajo de la mesa. Mientras la oligarquía, la burguesía parásita, sus secuaces y esbirros tengan secuestrado la razón y la verdad, no hay nada que celebrar, ni fiestas de años nuevos, ni nacimientos de niños satánicos. Esas fiestas están en los grandes almacenes de las grandes cadenas de tiendas y se deben quedar ahí.
La literatura, como lo vengo diciendo desde hace años atrás, no está exenta de la lucha de clases, aquí se representan o se ven representados las clases sociales, sus búsquedas e intereses. Mientras para unos es un lugar de divertimento, un lugar de catarsis o de terapia psicológica (sobre todo esos que sufren de ataque de ira gratuita o del mal de Meniere), para otros es la manifestación exacta de su realidad, sus búsquedas, deseos y sufrimientos.
Bueno, no los quiero agotar con este tema, la piel “amarilla” del peligro queda atrás. Otros peligros acechan, nuevos enemigos están agazapados en el fango de la rabia, nuevos aliados esperan poner el hombro ante esta lucha histórica que tiene como principal oponente al imperialismo y la reacción.
Ahí estaremos, no nos podemos negar a los llamados de la historia. Escribir o morir. Escribir en función de los oprimidos por el sistema. Escribir en función de una ética y una estética renovadas. Escribir maravillados como Juan en la isla de Patmos, como Jonh Reed en “Los diez días que estremecieron al mundo”, etc. Escribir y no dejar de hacerlo jamás, he ahí la consigna literaria.

La luz dejó de ser amarilla. El semáforo cambiará a luz verde o roja. No lo sabemos todavía. Estaremos atentos.

martes, 16 de diciembre de 2008

ZAPATAZOS A BUSH

Versión periodística:


Victoria Guerrero, tenaz directora de “Intermezzo Tropical” (revista física y ahora blog http://intermezzotropical1.blogspot.com/) me envía el vídeo de una conferencia en Bagdad donde el presidente Bush recibió el repudio de un periodista, repudio que por cierto representa el sentir de millones de personas vejadas en sus derechos fundamentales; personas, pueblos, naciones invadidos por el terrorismo yankee y expoliados en sus recursos naturales.
El vídeo que me envió Guerrero fue retirado por “Asociatte Press” reclamando derechos de autoría, pero en youtube muchos ya lo habían copiado (poniéndole música especial o letras alusivas, cada uno asumió de forma particular su “venganza”). Veamos cómo el "atacante" que no es más que un periodista con ética, hábilmente, logra lanzar dos zapatazos a Bush. Si bien es cierto, los logra esquivar, el segundo tiro cae sobre la bandera americana, símbolo de toda la mierda que oprime y condena al planeta. Esperamos que ese valiente periodista no acabe en Guantánamo o en esas mazmorras americanas a donde van a parar los libertarios y los que luchan contra un sistema decadente cuya estructura informe se sostiene por medio de la fuerza bélica y el miedo. Mientras tanto saludamos todo tipo de reacción frente a la barbarie, no olvidemos que la punta de una aguja oxidada puede causar el temible tétanos y que los ejércitos se construyen sumando individuos, abriendo conciencias y, sobre todo, mostrando la realidad sin eufemismos ni absurdas pátinas.
Versión con música de circo


Versión CNN

lunes, 15 de diciembre de 2008

CRUCIGRAMA DE POETAS I

“Pagan una mierda por hacer crucigramas” dijo el narrador. Lo quedé mirando y le dije por qué no te buscas otro trabajo. “Es que, en realidad, es mi cachuelo. Y decidir entre hacer horóscopos o hacer crucigramas, pues, prefiero lo segundo. No te olvides que cubro una plaza en la revisión de textos. Además tengo libertad, si es que eso se puede decir, para poner lo que yo quiera. Mira que el otro día te puse ahí. Puse: ‘Poeta-Sinfonía del Kaos’, y el corrector de estilo que no sabe dónde está parado –o perdón, sentado- me salió con que ‘kaos’ es con ‘c. Tuve una pequeña bronca con el hombre y, bueno, después de ir a conversar con el director del periódico se decidió que Kaos es con C o sea que perdiste Ybarra. Desde ahora tu libro se llama ‘Sinfonía del Caos’”. Vaya, horror vacui, le dije, tratando de comprender su esbozo de enfado. No sabía que te habías mechado por mi culpa. Ojalá esto no te ocasione problemas en el trabajo, “ay, Ybarra, tú y tu falsa modestia, pero si han salido otros escritores de tu generación y algunos críticos como G.V. Además has salido en el crucigrama de la competencia, por qué no tendría que ponerte a ti que tienes un montón de cosas escritas, poemas, ensayos, y ahora estás con el asunto del blog; lástima, pues, que no se hayan editado masivamente. Ese no es tu problema o quizás sí”, cuestiones de dinero le digo y, bueno, contactos y ser complacientes con los editores. Ya arreglaré algún día eso. Oye, pero volviendo a esto del crucigrama, tú crees que alguien va a acertar quien escribió “Sinfonía del Kaos”, no te parece un poco exagerado o por lo menos dificultoso resolver esa parte del crucigrama. “No pues, Ybarra, generalmente, para hacer un crucigrama primero se hace unas líneas de fuerza, se construye frases completas, datos pequeños y fáciles que van a ayudar a dar con los casos más enigmáticos. Se pone dibujitos, figuritas, fotos, etc.,”. Un momento, le digo, pero yo no soy un “personaje público”. Bueno, sí, tengo un blog, pero eso no te hace persona pública. Creo que hay una exageración de tu parte. “Oye, Ybarra, déjate de cojudeces. Además, ya estás en el crucigrama y siempre vas a salir por lo menos hasta que me boten. Y si me botan, también vas a salir porque estás en la 'memoria' de los crucigramas con miles de datos adjuntos y dudo mucho que el próximo crucigramista construya una nueva base de datos. Nadie lo va a hacer. Así que, Ybarra, usted pertenece por siempre y para siempre a mis crucigramas”. Bueno, gracias por la metáfora de la perpetuidad, hombre. Oye habrá alguna forma de agradecerte el gesto, es decir no por el crucigrama, sino por haber defendido el título exacto de mi libro... no sé, te invito a cenar. Nos tomamos un vino, un merlot. Algo por ahí. “No, mi querido Ybarra, te acepto un sanguchito, algo rápido porque tengo que ir al periódico. Hay mucho trabajo hoy y tengo que terminar el crucigrama de mañana. Oye, no te preocupes, además no es gran cosa. Pero eso sí no le cuentes a nadie. Guardemos este secreto”. ¿Y por qué? –le digo- cuál es el problema. “Nada, nada, buen Ybarra, simplemente, me parece interesante que los lectores o posibles lectores no tengan ese dato tan fácil, no se la quiero hacer fácil a nadie. Tú sabes, cuestiones del secreto profesional de un crucigramero. ¿Acaso no tenemos ese derecho? No te olvides que siempre me tomo en serio los trabajos y tengo mucha responsabilidad con lo que hago. O tú no”. No te preocupes le digo. De esta boca no saldrá nada (quizás de estas manos...)
Continuará

"LA CEREMONIA DEL RETORNO" DE GERSON PAREDES COZ

Gerson Paredes Coz es el heredero huanca de la cultura protoindígena (pre y post incaica) que viene resistiendo desde hace más de 500 años la opresión invasora del “hombre blanco” (los remanentes de los godos, delincuentes, bucaneros, malvivientes, lumpenes y criadores de chanchos que irrumpieron en estas tierras sagradas) y de sus sobrevivientes: los criollos, acriollados, seudoamestizados y oportunistas felipillos que se sucedieron –y se suceden- unos a otros y heredan su (léase nuestra) fortuna y sus (léase nuestros) gobiernos, secuestrando, de esta forma, la libertad, la paz, la política, la economía y la armonía de estos pueblos. El autor sabe bien esto, por eso este hermoso libro escrito, al parecer, entre apus y ríos maravillosos, entre el vuelo del cóndor y el “chillido” de la chinchilla, quizás en la avenida Real de Huancayo o en su hermoso “Parque de la identidad” rodeado de cerros bajo una copiosa lluvia en invierno y un radiante sol en verano, cuando no en su consultorio de la avenida Venezuela y las callecitas poéticas aturdidas por el tráfago de los autos y los ambulantes del distrito de Breña, nos entrega la visión casi en trance de Ayahuasca, mescal o san pedro de alguien que ha visto que la cultura, la ideología y la misma vida están siendo amenazados por tecnologías contaminantes, brazo armado de una ciencia (que por ratos nos hace recordar al “mono con metralleta”) que se regodea en producir cuasi excrementiciamente inventos alienantes, deshechos radioactivos como el uranio, variantes del plutonio, cadmio, plomo, freón, etc., con los que se construyen los celulares, mp3, laptos, cámaras digitales, televisores de plasma, blackberrys, Ipos, etc., que enloquecen la conciencia de los hombres, acortan los espacios lejanos pero nos apartan del hermano que está a nuestra diestra, del hijo que necesita consejos del padre o del abuelo que necesita de unas palabras o de un abrazo. Aparentemente nos alivian y aligeran la vida pero destruyen la naturaleza y corrompen el espíritu. Y así la realidad se presenta en colores que parecen nítidos pero que en el fondo son una burda imitación del espectro que ofrece la naturaleza, la parábola del arco iris, los colores del tahuantinsuyo. Al fin y al cabo todo ello son supinas avaricias que se transmutan e involucionan en mercados o centros de abasto donde el valor de la sangre de los ancestros no vale ni un pepino y ante el cual el autor clama: Wiracocha: Padre mío recibe las plegarias/ De esta rebelde criatura corazón de piedra/ Que insiste en su lucha contra los profanadores/ Dame el coraje del jaguar el ojo de águila/ La sagacidad del zorro y la paciencia del búho/ Bendice mi honda para defender al maíz/ concédeme tu gracia cuando llegue la noche.Y para los que saben que el estúpido etanol no solo es un mal reemplazo del petróleo sino que condiciona a la naturaleza a producir lo que la máquina –y la lumpen burguesía imperialista- necesita y no lo que el hombre requiere realmente; por eso para llenar el tanque de un auto moderno se necesitan 300 kilos de maíz. Al margen de qué tipo de grano sea el requerido, podemos preguntarnos a quien diablos le importa esto. Acaso los gobiernos con sus estúpidos TLCs protegen al campesino condenado a una agricultura extensiva y a precios de sorna, al humilde artesano maltratado por las empresas turísticas y por las dádivas del extranjero (la xenofobia se ha convertido en la antítesis a los bajos precios de sumisión y sujeción ante lo extranjero o extranjerizante), al obrero condenado a la esclavitud moderna y a sueldos irrisorios, casi siempre con derechos recortados o leyes que no se cumplen y a que a nadie interesa que se cumplan. No son acaso ellos quienes bloquean las carreteras y recurren -con justo derecho- a las huelgas como medidas de fuerza para que sus reclamos sean atendidos. Sin embargo, el Perú oficial no duda en mandarles a los esbirros y a las fuerzas pretorianas para imponer el orden, colocar los grilletes y entablar las cangas. Por ello, sorprende que “Ceremonia del Retorno” en estas épocas post ceveerres y con un neo resurgimiento de la subversión subvencionada por capos del narcotráfico (recordemos el atentado de hace unos días en Tingo María), apunte lo siguiente: Que la tierra blanca corrija nuestros caracteres/ Que los convierta en caracol escarlata de los océanos/ Y conceda la fuerza del rayo a nuestras voces// Estamos aquí resistiendo/ Los extirpadores no acallaron la dulce voz/ De las azucenas en la gran pradera/ Al igual que muchas naciones originarias,/ Como nuestros hermanos dakotas y lakotas/ Hemos salido del mundo silencioso/ y declaramos la guerra a los profanadores/ de nuestras panacas y tesoros ancestrales.Y es que si nos damos cuenta esta declaratoria de guerra, esta renovación del Pachacuti o renacer de la cultura tawantinsuyana, de los hermanos Ayar, las orgullosas Mamakunas, Los tercos Túpaq Amarus, Los Yupankis, Los Cahuides, etc., no solo es “bello verso” sino que el magnetismo de su voz implica una pluralidad y representa el sentir de una nación debajo de otra nación, una voz natural apagada por una voz cuadrafónica y artificial que funge de oropel, pátina y ludibrio, y cuya cara visible son los politiqueros y las castas partidocráticas (la oligarquía compuesta por una burguesía parasitaria o burocrática con pretensiones rafaelistas o victorianas, y una burguesía compradora con mentalidad esclavista o en su exceso, o a falta de él, con características del despotismo ilustrado) que no tienen nada que ofrecer más que su odio, su avaricia y su mediocridad. Y no nos olvidemos que esa imagen de fuenteovejuna repetida en Ilave-Puno no está tan lejos de un Deja Vú, pues el pueblo enfurecido a veces discurre como una erupción volcánica, una lava ardiente que incinera como en un rito mágico todo lo que le perturba y hace daño. El poeta dice: “Cuando la criatura llegue/ Con su inevitable espiral/ Enciendan mi cuerpo/ Como tributo a la oscuridad. Pg. 30. O sea, cuando ocurra lo evidente y si no estoy o no puedo estar con ustedes: aquí tienen mi canto, mi palabra con la que se ha de encender la pradera, la pradera literaria se entiende, para quienes crean que la literatura está aislada de las ciencias sociales simplemente será la luz de una vela en una casa de esteras, para los que consideren que la literatura es intrínseca a los procesos sociales y a la dinámica del pueblo del cual emerge entonces este libro será como un evangelio incrustado en la realidad del Pachacuti. Una luz de un parhelio, refulgente y vital.
.A propósito de ello leamos unas líneas de Virgilio Roel en su “Indignidad y Revolución” pg. 28: “Con los extranjeros, vino la edad de las tinieblas, de la humillación, de la opresión y de la regresión, aunque en cada pueblo y en cada ayllu, quedó esperando la luz para volver. Sabiendo que la luz volvería, nunca dejamos de resistir. El momento supremo de esa resistencia, se presentó con el sublime alzamiento de Túpaq Amaru; este nombre significa entre otras cosas, rayo serpenteante y sagrado, lo que indica que debió ser el Pachacuti de la redención, pero no fue así, porque el ciclo de las tinieblas no había terminado aún. Así entramos a los tiempos modernos, en que nosotros conquistamos la libertad política de Sudamérica, derramando nuestra sangre, con la generosidad que los indianos siempre ponemos en nuestros actos; pero, como toda libertad conseguida dentro del sistema occidental, ella no fue auténtica sino mentida, puesto que la opresión y la miseria continuaron, hasta que hemos llegado a los días que corren en que el occidente toca su punto más álgido de degeneración y crisis. En este punto, el mundo sabe ya que todas las opciones occidentales se han agotado, porque ya nada nos puede ofrecer. Hoy la oscuridad es mayor. Pero tras esa oscuridad está la luz india.Así, de esta manera cíclica es que ahora estamos ante el umbral de un nuevo Pachakuti, de la gran revolución libertadora, que dará inicio a la nueva y grandiosa edad de la luz, y la luz es el Sol, y el Sol son los Inkas; por eso es que esta nueva y fulgurante edad, será nada más y nada menos que un retorno al Tawantinsuyo, que abarcando a toda la tierra, lleve a la humanidad a la gloria de unirse a Pachamama, en un fantástico experimento creativo y de realización”.El poeta sabe de la circularidad, del eterno retorno -no nietszcheano sino andino- del Incarri (revisar la chacana prostituida por Alejandro Toledo) y la renovación de fuerzas para defender lo nuestro y que está siendo usurpado por viles delincuentes despóticos, vulgares mercachifles y bastardos enceguecidos por el oro y los falsos placeres (no epicúreos ni cireneicos), por eso y ya casi de despedida apunta en la pg. 69: “El guardián de madrugadas anuncia:/ Hoy no llegará/ El pan ha sido postergado otra vez/ Ruidos de cadenas/ Alejan mis ensueños/ Enciendo el último cerillo/ E invoco entre música ritual// Nada es imprescindible/ Se oye grave/ Finalmente somos números// He perdido el idioma de infancia/ Mi voz se extingue/ pronto llegaré a tu mesa/ Dime si llevas los días que busco// Todo es circular (espero mi turno).En una interpretación facilista y egoísta podemos presumir que el poeta encarna al Incarri, que en esa circunferencia del retorno espera su turno. Sin embargo, para quienes conocemos al poeta y su visión humana cercana a la filantropía, sabemos que él habla desde y para sus hermanos olvidados. Su canto no es la música de hollywood (bollywood es el remedo hindú tercermundista y chollywood la fanfarria de seudoactorcillos entregados a la estupidez) ni la tonadilla debajo de la ducha, su voz es el rugido de las masas expoliadas, es el cantar de gesta de la cultura huanca, es el coro de los yanaconas, no las trompetas de jericó pero sí los pututus, las antaras, las zampoñas, el wakra pukuy de nuestros ancestros andinos; y en ella –o a través de ella, o sea la voz- la de los chancas, la de los Shipibos, Conibos, Cashibos, Aguarunas, Arahuacas, Marinahuas, Sharanahuas, Setebos, Yaminahuas, Cashinahuas, Morunahuas, Cujariñas, Mastanahuas, Isconahuas, etc. No nos olvidemos que las razas son productos de los climas de lo que se desprende que el Perú es cóctel exquisito de razas e incluso como anotan los ceramios de la cultura Vicus aquí también hubieron gentes con barba, viajeros en balsa que descubrieron otros mundos como los Chinchas quienes con su líder Chinchay Cápac comercializaban esmeraldas y espóndilos los cuales llevaban hasta lo que ahora es centroamérica. Gerson comprende bien la historia de sus ancestros y como buen rapsoda intenta ser la voz de los sin voz, su megáfono y su bomba; como lo diría mallarmé, seducido (aunque negado mil veces) por los anarquistas de fines del siglo XIX, “mi bomba es mi libro”.
Por eso podemos asegurar que Gerson Paredes Coz es el representante y fiel heredero de una cultura letrística encabezada en la literatura por José María Arguedas, Miguel Gutiérrez, Oswaldo Reynoso; en la sociología por Virgilio Roel, Flores Galindo, Mariátegui, etc.; en la música por Jaime Guardia y Raúl García Zárate. En teatro, el teatro campesino de Zavala Cataño, actualmente preso; en pintura Julia Codesido, Enrique Camino Brent, Alicia Bustamante; en antropología e investigación del lenguaje: Victoria de la Jara. En matemática e investigación científica el maestro José Grillo Anunziata, etc. Y que ha tenido sus héroes no solo en Túpac Amaru, Atusparia, Uchcu Pedro, o Avelino Cáceres durante la guerra con Chile, sino, también, en Pedro Huillca, a fines del siglo XX, asesinado por el servicio de inteligencia, y en millones de andinos que no se sienten parte de esa costra llamada poder y desgobierno y que reclama un cambio urgente acorde a los tiempos, y que, como estamos viendo implica una “Ceremonia del Retorno” hacia el Incarry, hacia la renovación pacífica --pero firme y sin titubeos-- por siglos, esperado.

PRESENTACIÓN DE "LIBERTAD PARA TODOS" DE HÉCTOR ÑAUPARI


(Nota de Prensa)

La Red Liberal de América Latina, el Instituto de Estudios de la Acción Humana y Runayay Perú

tienen el agrado de invitar a usted a la presentación del libro

“Libertad para todos”

del escritor Héctor Ñaupari,

que se realizará el día Miércoles 17 de diciembre del 2008 en el “Salón Colca” del Hotel Casa Andina, sito en Av. La Paz 463 Miraflores (cruce de Av. La Paz con Jr. Diez Canseco)
a horas 19:00 (hora exacta)

Comentarán el libro Gerardo Bongiovanni, Director Ejecutivo de la Fundación Libertad (Argentina) , Daniel Córdova, Decano de Economía de la UPC (Perú), y Betford Betalleluz, Doctor en Historia de la UNMSM (Perú)

Los organizadores agradecen su asistencia.

Vino de honor

viernes, 12 de diciembre de 2008

“NO DUDARÍA” CANCIÓN DE ANTONIO FLORES EN LA VERSIÓN DE SU HERMANA ROSARIO FLORES (pretexto para decir otras cosas)


No, no voy a decir nada de Rosario Flores. Acúsenme de romanticón, de dejarme manipular por la mass media estúpida y alienante. Acúsenme de no ser rígido con mis principios (por los cuales no me he ganado más que enemigos y unos cuantos aliados a quienes no conozco). Acúsenme de cobardía barata, de desertar ante un mundo (que asesina –literalmente-- a sus artistas, obreros, amas de casa, artesanos, estudiantes, etc.,) y en el cual he perdido a grandes amigos y a parte de mi familia. Acúsenme de abandonar mi razón por una tonadilla simplona y una letra carente de (mis tan necesarias) metáforas. No, no voy a decir nada ante lo evidente (No más floros ni letras ante la absurda realidad). No me disculpen si algún día (tarde o temprano) pateo el tablero y me dedico a otras cosas más beneficiosas (para mí y, quizás, para mi familia o para el mundo; al fin y al cabo todo este tiempo me he dado cuenta que el lenguaje sirve más para herir que para enseñar). No me disculpen si me emociono ante una palabra, aunque sea una sola acepción en infinitivo que pueda negar a la muerte, al abuso del hombre por el hombre, a la miseria y al hambre que aqueja a los pueblos del mundo (me niego a usar ese término impersonal, cosificante y propugnador de los estratos que simula a los pasajeros que no pueden viajar con comodidades: “Tercer Mundo”), a la soberbia, las miradas lascivas o esquivas, la indolencia y la falta de solidaridad de una sociedad autófaga y represiva cuyos corsarios están siempre apuntando con las armas del desprecio. No me disculpen si soy cursi cuando debo ser frío y calculador, si soy blando y tibio cuando debo ser duro y frío como un pedazo de hierro. Si soy débil y tengo que levantar la voz más de lo necesario y sólo me sale un articulito con el que alguien se reirá a moco tendido y hará escarnio de mi persona. No, no me disculpen. No lo hagan, pues cada quien exige de acuerdo a lo que da o a lo que está dispuesto a dar (sé que ustedes pueden dar más que moralejas, silogismos o insultos). Todo en el fondo es un asunto de voluntad y de querer hacer bien las cosas (será cierta esa verdad de los abuelos, ese aforismo que suena a voz medieval, a caverna paleolítica, en tiempos de premuras y de máquinas que controlan la vida y la paz y lo que llaman armonía que no es más que la dictadura del poder sobre los débiles). Pues, amigos, soy humano como cualquiera, lleno de debilidades, lleno de prejuicios, lleno de medianías, lleno de rabia e impotencia.
No quería hablar de esto, pero ya que la canción de fondo me licencia un poco de franqueza diré que mi rabia es “histórica”, que mi medianía es “altruista” (muy a pesar de mi falsa modestia), por eso insisto en enseñar lo que aprendí, todavía me queda el complejo del profesor idealista que alguna vez empuñó la tiza y la mota y se quedaba en clase más allá de los horarios. Nunca me interesaron los sueldos ni los malos tratos. Nunca miré con ojos de negociante la formación de un niño o un adolescente. Ni traté de disfrazar mi “necesidad” de superación personal buscando nuevos horizontes académicos en el extranjero. Esa hipocresía docente debería de extirparse de una vez por todas para generar un ejército de personas honestas que sean capaces no solo de sacar del analfabetismo a ese 40 % que todavía espera con hambre de letras, sino de avanzar hacia lo que llaman desarrollo y que yo llamo “normalidad”. Reconozco, eso sí, que no es fácil ser un verdadero profesor. No es fácil enseñarle a alguien que no conoces y que de repente se convertirá en tu enemigo. Para qué sirvió todo esto, aún así no me arrepiento de haberme quedado cuando tenía todo listo para irme. Marcar el ejemplo no es cosa fácil si a costa de ello tienes que comprometer todo tu futuro y de los que te rodean. Sí ya sé qué van a decir (“que pasa Ybarra, usted está tratando de decirnos algo, usted está insinuando algo”. Simplemente no insinúo nada), pero resulta que este es “mi” blog más que el de ustedes y yo hago con él lo que se me da la gana, aunque suene esto como el berrinche de un infante o los lamentos de un bipolar. Un día decidí aparecer y colgar mis escritos en silencio nunca pedí que se me linkeara (como verán en mi “No Lugar” están todos los blogs que me parecen interesantes muy a pesar de mi enemistad con muchos de ellos, eso no ha sido escollo para reconocer sus virtudes lejos de las mezquindades), mucho menos pedí apoyo de ningún tipo ante nada ni ante nadie. He tratado de ser independiente (con algunas concesiones) y mantener una línea directa y confrontacional como deben ser los “caballeros”, sin hablar a media voz (como hacen los cobardes y débiles de espíritu), porque no he estado supeditado a nada ni a nadie. Esta ha sido una batalla solitaria como las verdaderas batallas de la vida, las que se dan dentro de cada uno y de la que a veces es mejor salir derrotados. Aparecí en silencio y me iré en silencio. No tengo día ni hora, todavía. No hay contratos con fecha de vencimiento. No hay una patronal a la cual se le tenga rendir cuentas. No hay trabajadores por los cuales velar sus derechos. No hay nadie detrás de esta plantilla amarilla que intentó ser ámbar, el color del peligro, el color de la duda cartesiana. No hay nadie. Repito “NO HAY NADIE”, solo un hombre que, a pesar de todo, cree en el honor, en la verdad y en principios que generan anticuerpos, rechazo, dolor, reacciones adversas, etc. pero con los cuales estoy dispuesto a ir hasta el final. Mientras tanto escuchen esta canción de Rosario Flores y permítanme, al menos por hoy, mandar todo a la mierda.

jueves, 11 de diciembre de 2008

NO MUY INFORMADO (ACERCA DE NEIL DIAMOND JOHNNY CASH Y ROSSY WAR)

Versión (¿?) "Mujer Solitaria" de Rossy War en base al original de Neil Diamond "Solitary Man" y que popularizara Johnny Cash (ver abajo)


En el último número de “Somos” Nro 1148 aparece en la pg 122 bajo el dato de “bien informado” una afirmación de “Pelo” Madueño que dice “La gente no lo sabe, pero el primer hit de Rossy War fue un cover de Solitary Man de Johnny Cash…”
Ese tema lo escribió y grabó Neil Diamond; si bien, Cash, grabó y tituló de esta forma su tercera entrega (como lo han hecho muchos músicos y bandas tan disímiles como los Rolling Stones y la banda, con reminiscencias metal, Rage, etc.,) los créditos son de Neil Diamond quien la compuso y grabó en 1966 para el sello “Bang Records”. En cuanto a la canción de Rossy War, no está claro si a la canción a la que se refiere es “Mujer Solitaria” o, en su defecto, es otra (aunque la tonada y los acordes son los mismos y según dicen aparece en los créditos firmados por Tito Mauri, esposo de Rossy War).

Lo que queda es la duda ya que en la canción de War (la cual tranquilamente podría ser otra) las pocas coincidencias "letrísticas" que encuentro con la canción de Diamond son metáforas en torno al “juego del amor” y a la preferencia de la soledad ante el “dolor” del amor. Al respecto, recomiendo ver la película “En la cuerda floja” con el labio leporino Joaquin Phoenix y Reese Witherspoon son donde se narra la relación tortuosa de Cash con June Carter.
De otro lado, la “buena” vista de “Pelo” Madueño en relación al rock con la cumbia (relación muy aprovechada comercialmente por grupos peruanos) quizás se deba a que la cumbia, según algunos entendido, vendría del África en un estilo musical que se llamó el cumbé (hay otros “cumbiólogos” que hablan de la chicha como antecedente inmediato; al respecto he escuchado una versión no muy coherente de “Chapulin” Simeón, el dulce, miembro de “Los Chapis”); viéndolo desde este punto de vista no sería muy disforzada la asociación con el rock y sus raíces en los espirituals, el blues, etc. que cantaba la gente de color a inicios del siglo XX.
Volviendo a “Solitary Man”, quiero decir que no es la única confusión en torno a la autoría de una canción, recordemos a “Oye cómo va” que lanzó al estrellato a Carlitos Santana, pues la canción la compuso Tito Puente. O la canción de Joe Cocker “Por una ayudita de mis amigos” que en realidad es una canción de The Beatles, etc.

Versión original de "Solitary Man" de Neil Diamond


Solitary Man en la versión de Johnny Cash

martes, 9 de diciembre de 2008

CAVE CANEM ALAN GARCÍA

El presidente (¿no le podemos llamar de otra forma?) García abrió la boca como quien destapa un inodoro y soltó la siguiente frase, casi como una flatulencia: “No me gustan los pitucos vestidos de izquierdistas, me gustan los hombres de color cobrizo que son los verdaderos peruanos”, acompañado de una retórica que nos hace pensar que quien está detrás de esas expresiones no es un ser pensante, un ente racional con categoría de homo sapiens (ni siquiera el homo ludens, mucho menos el faber) sino un entidad larval que ha tomado por asalto (ver semejante panza, bonete y cuajo) al corpus y se ha erigido como el conductor de un país acéfalo con formación de corral de chanchos.

Y luego saltaron como ratas ante aceite hirviendo los clásicos señorones “pensantes” (clasemedieros, profesionistas, enganchaesclavos, aburguesados, felipillos, ganapanes, blogonasos, etc.,) que tienen empleadas en el hogar (a las que ni siquiera dejan salir los domingos, mucho menos le dan facilidades para estudiar), los que frecuentan esas discotecas o esos tragamonedas con guardianes negros (a quienes llaman “gorilas”) y ven esto como algo “natural”, los que dicen que le carguen el peso al “cholo” (ya sea taxista, empleado, ayudante, etc.,) cuando van o cuando vienen del aeropuerto o cuando van al supermercado (“para eso están los cholos de mierda”). Los que se quejan del “bucero cholo” que deja la basura desperdigada en la calle (“oye uón qué estás haciendo ahí” pues ganándome la vida, pues, cojudo). Los que no dicen nada cuando van de invitados a instituciones que, para lavar sus culpas, ponen a una señorita con rasgos arios como el centro cultural Ricardo Palma o a una “chinita” –nikei, nisei o lo que sea con tal de que tenga los ojos rasgados- como en el “Peruano-Japonés” para estar en onda y darle caché a la institución (visiten ese restaurante japonés en san Isidro que ridículamente ha obligado a sus meseros cholos a hacerse un corte de pelo “a lo japonés”). Los que ven como algo normal (aún cuando hipócritamente den el grito al cielo) que se castigue a gente como “los malditos de Larcomar” que en el fondo eran simples ciclistas de cono, pero habían cometido el peor de los delitos (por los cuales fueron severamente golpeados y encerrados): ser "cholos". Irónicamente los que aplicaron el castigo eran también cholos quienes, por un sueldo, hacían caso a sus amos.

Ahí saltan los intelectualoides progresistas que nunca mueven un dedo por nada (no dan puntada sin hilo) y se refocilan cuando les sirven en la mesa (pues para eso están los cholos). Sin embargo, están acostumbrados (y son parte de la decadencia) racista; por ejemplo, cuando no dicen nada y se quedan callados ante los prerrequisitos para postular a las fuerzas policiales o armadas, uno de cuyos ítems pide estaturas superiores a las de un peruano común con lo cual se convierte en una forma maquillada de racismo con el que se logra tener a una oficialidad “de estatura respetable” con un alto porcentaje de gente “blanca”(observen la oficialidad de la marina), mientras que los soldados rasos, los policías (suboficiales) de a pie seguirán siendo los cholos que cuidarán a los cholos. Ni qué decir de los anuncios de trabajo en los periódicos donde el eufemismo “tener buena presencia” es sinónimo de ser “blanco”. Quién levanta la voz ante eso. Pues, nadie, porque esos ridículos intelectualoides de pacotilla, esos termocéfalos que se masturban día y noche con la idea de vivir en el extranjero o vivir en algún balneario de nombre ridículo como “Eisha”, “La Rinconada”, “El Remanzo, etc., y olvidarse de que alguna vez tuvieron que tratar con cholos (pues el “trato” de empleador-cholo en el fondo no es trato), son parte del problema, son cómplices y han hecho carnes con esa aberración llamada racismo, apartheid, xenofobia, etc.,

Muchos dirán: acaso el ogro García dijo algo malo (obviamente nos damos cuenta que la falacia es la raíz de todo esto o Alan García le hubiera dado una patada en esa marcha si el que iba adelante hubiese sido un hombre ario de metro ochenta. No lo creemos), si Eliane Kart dijo: “No, señores pitucos. Escúchenme bien, limeñitos. Mi cholo es sano y sagrado”. Obviamente que el cholo no era sano (aparte de mitómano y “yankeemaniaco” terminó siendo alcohólico y putañero) y lo de sagrado saltó como un chupo con el escándalo de Zaraí y sus juergas y escándalos con prostivedettes. O cuando el padre de Lourdes Flores dijo: “No voy a hablar porque, si no, voy a hablar del auquénido de Harvard”. Resumiendo, de esta forma infame, el pensamiento de toda una legión de hipócritas que como demonios bíblicos hablaban por la boca del viejo, que frustró, de esta forma, la posible elección de su engendro, representante de la burguesía parásita y esclavista porque el viejo aspirante a borbón no se había dado cuenta que en este país la mayoría son cholos. O, de otro lado, cuando el déspota Alberto Fujimori refiriéndose a su gavilla de delincuentes “Cambio 90” decía “Somos un chinito y cuatro cholitos” para generar seudosolidaridad y lástima de espejo que al final, para mal de todos, funcionó de perillas; y hasta ahora estamos pagando la consecuencia de esto.

He leído muchas reacciones sobre este relincho presidencial, casi todas bajo el mismo cariz, es decir críticas asolapadas, algunas de ellas vergonzosas que hablan del pelo, de las patas y de los ladridos, pero no hablan del perro. ¿Cuál es la razón? Intuyo que ese lado oscuro que se manifiesta en sus escritos es porque en el fondo son parte de ese problema que dicen criticar y quieren, con sus reflexiones a media voz, acallar la verdadera voz de los mestizos y cholos que no se sienten representados en ninguna línea de lo dicho por estos señores. Sin embargo, en esa estela o penumbra que existe entre una persona culpable y otra inocente hay el matiz de la educación y la cultura cuya responsabilidad va a recaer en la generación anterior (los padres, los abuelos, los tatarabuelos, etc.,) y así, en forma infinitesimal, hasta disolver por completo el racismo en una lucha bizantina donde se mimetizan los insultos con expresiones populares como “el cholo sotil” (jugador famoso), “el cholo coropuna” (delincuente), “el negro tribilin” (ayudante famoso de Augusto Ferrando) “el negro mama” (popular delincuente de esquina), etc.; y así el decirle cholo o negro a alguien, y marginarlo por esto, ya no es racismo sino otro tipo de ismo (¿modismo?) en este país, que alguien dijo que tenía de inga o de mandinga y que Arguedas denominó “Todas las Sangres”.

PD 1: Por la mañana, me enteré que en España habían hecho una encuesta entre estudiantes acerca de las personas más indeseables en ese país, los resultados arrojan a los latinos (sudacacas), los gitanos y los marroquíes. Entiendo que la xenofobia ahí (según dicen) es-por- cuestiones-de-trabajo, pero hay un asunto racial que pocos se atreven a confesar. Es lamentable que el mundo se mueva bajo estos cánones que demuestran que no hemos avanzado como sociedad (mucho menos como especie), sino que nos dirigimos, como en un abismo de involución, a las cavernas donde, de pronto, tendremos que competir con los monos, gorilas y orangutanes (ojalá nadie me aviente cocos o cáscaras de plátano) ab ovo usque ad mala.
PD 2: En "Útero de Marita" encuentro esta definición de Alan García del poeta José Carlos Yrigoyen: "El presidente es un pobre huevón y tú lo sabes muy bien". Pego aquí el reportaje:

lunes, 8 de diciembre de 2008

GRAN COMBO: RESEÑA, ENTREVISTA Y VIDEOS DE MARTÍN ROLDÁN Y LA "GENERACIÓN COCHEBOMBA"

“Generación Cochebomba” (Edición de autor, 2007), novela urbana escrita por el periodista Martín Roldán (Lima-1970). Narra las peripecias-aventuras-desfortunios de un grupo de amigos de la horneada subterránea de mediados de los ochentas. La crisis económica producto del desastre gobiernista instaurado por el Apra pone entre la espada y la pared a los jóvenes de aquella época. Por un lado la desesperación ante el vacío (huelgas, hiperinflación, hambre, miseria, acaparamiento, hambruna, tiranía, enfermedades, etc.), y la falta de un futuro promisorio –o tan siquiera “futuro”- , y de otro lado, literalmente, la “explosión revolucionaria” y, hasta cierto punto, polpotiana del “otro” Partido Comunista en la ilegalidad, motejado como “Sendero Luminoso” que cosechaba adeptos en el descontento popular, la rabia y la miseria hasta el punto de –a fines de los ochentas- hablar de un “equilibrio estratégico” tal y como apunta la revista “Quehacer” en una encuesta en la que muchos jóvenes y no tan jóvenes mostraban sus simpatías anónimamente (y como apuntaba “El Diario”, dirigido por Arce Borja, vocero oficial de la “guerra popular”, cuyos “coches bombas”, precisamente, eran el lado más visible y salvaje de una guerra que alcanzaría mayores dimensiones en la explosión de Tarata en Miraflores, cumpliendo, a piejuntillas, el silogismo “…del campo a la ciudad”) . Roldán narra a partir de un alter ego, Adrián R, cómo la desesperación va ir corroyendo el espíritu y el “modus operandi” de cada amigo de la collera que, a diferencia de “Los Inocentes” (“Lima en rock”) de Oswaldo Reynoso, esta va a cuestionar políticamente su situación (aunque la salida adolescente al final sea de carácter lumpen) en la coyuntura que le toca vivir. La locación de los debates es alrededor de los conciertos donde militantes senderistas repartían sus panfletos y chocaban con los subtes a quienes arengan plegarse a la “lucha armada” y a la “gloriosa guerra popular” dirigido por el “glorioso e invencible presidente Gonzalo, pensamiento guía y cuarta espada de la revolución mundial”. Esta toma de posición va a afectar también a los militantes jóvenes de S.L. quienes captados primero para hacer pintas o “volanteo” de mensajes subversivos después eran exigidos o coactados a demostrar su adhesión y su convicción pasando de la agit-prop a acciones que la violencia (seudo)revolucionaria exigía:
“-Ahí está planteado el problema –dijo ella. Se había olvidado de sus dudas porque estaba en contacto con los responsables de tres generados. Él quería saber qué pensaban acerca de pasar de la agitación y propaganda a acciones de propaganda armada donde el riesgo era obviamente mucho. Era la primera vez que los veía. De algunos había oído hablar y se los había imaginado de una forma, específica. Viéndolos bien, ahora, eran todo lo contrario. Uno era, medio asambado, con manchas blancas en el rostro, flaco y con anteojos, más parecía un eterno estudiante de academia que un activista con responsabilidades mayores. Aparentaba sufrir de tuberculosis. El otro era todo tranquilidad y seriedad, por sus ropas denotaba mejor posición económica y al parecer estudiaba en una universidad privada. Sudaba mucho y a cada momento secaba su frente con un pañuelo blanco, muy pulcro. La otra era una chica que ya había tratado antes. Ninguno decía nada a la propuesta de ir de frente a la acción, un silencio frío los había envuelto- ¿Algo que decir?”
Sin embargo, no todo es ideología y política partidaria, como, tampoco, no todo es rockanroll y vagancia, quizás el amor surge como un parapeto para, como una boya en el océano, salvar de un naufragio al personaje principal, Adrian R. La sorpresa es que el elemento eros –en esta particular propuesta- esencializado y personificado en Olga (su bifrontalidad tendrá que descubrir el lector), es intrínseco a un proceso donde los jóvenes (militantes o rockeros, uno no excluye al otro) tienen que decidir, están impedidos de dudar, y los silencios y vacíos pueden interpretarse negativamente, cuando no como una aceptación tácita sin mayores remilgos. En algunos casos no se milita por convicción, se milita por falta de opciones. Transponiendo los términos podríamos decir también que, en algunos casos, no se es subterráneo por convicción sino (oh maldita rebeldía) por falta de opciones (traslado este cuestionamiento al autor).

La estructura del libro simula un vinilo o casete con lado A y Lado B (hay una tendencia a este formato que viene desde los ochentas) donde se intercalan primero en números romanos la historia de unos subterráneos -de clase media en decadencia y hastiados por su situación socioeconómica- que transcurre entre conciertos, “pendejadas” y experiencias urbanas; y luego en números decimales, casi a modo de subterfugios, las maquinaciones de los jóvenes subversivos, sus movimientos, sus “reglajes”, sus “captaciones”, sus preparativos para colocar los “coches bombas”, las “directivas” a cumplir, las movilizaciones clandestinas, las sujeciones al partido, etc.
Quizás -atendiendo una petición de severidad por parte del autor- uno de los puntos flacos de la novela -en el plano de la concepción- sea el de haber construido personajes subtes casi llevados a una heroicidad de la cual carecen, una idealización basada en la música, la palomillada y las conversaciones de esquina, los diálogos (por ratos intonsos) donde la jerga da paso a elucubraciones superficiales y donde la “inteligencia” y la “reflexión paradigmática” está más del lado de los levantados en armas (no creo que este sea un punto reflexionado por el autor, esa “involuntariedad” es más una conclusión de este bloger) y donde algunos exabruptos (perdonables en una primera novela de esta extensión) van a develar una posición que se aleja de la anarquía y de las posiciones subterráneas (sobre todo la del ametrallamiento final donde uno de los ejecutados termina llamando a otro de los caídos por su nombre verdadero: Jesús ¿? En una clara alusión a la religión judeo-cristiana cuya única relación con los subtes –a quienes supongo laicos- es, sin miedo a equivocarme, el bautizo católico e involuntario). Y ello, quizás, sea debido a una falta de organización y/o doctrina que valide alguna “intervención” subte. Al fin y al cabo el robo sin fines políticos es robo simplemente. Lo otro, sin validar ninguna ideología, sería “expropiación”, y en su exceso “golpes al viejo Estado”, “costos de guerra”, etc.
Como recordamos, varios miembros subterráneos (Richie Lackra, Choby, Kike Eutanasia, Daniel F. Chato Víctor, etc., y más acá: Richie Morge, Primo Mujica, Julio Durand, etc.,), alguna vez soñaron con construir un movimiento lo suficientemente fuerte como para resistir agrupados (auto organización, auto sostenimiento, fuerza de choque, rastros de Durruti, etc.,) los embates del Estado burgués y sus políticas antihumanas. De ahí que, quizás, el hecho de haber sido estigmatizados como “vándalos” (recordemos los artículos que aparecieron en la prensa amarilla después de “Rockacho 1986”) no sea del todo falso (ello amerita un análisis sociológico que excede este análisis con pretensiones literarias; a propósito de ello recomiendo un artículo de la revista “Laberinto” número ¿6?). No nos olvidemos que la verdadera anarquía quiere destruir el Estado pero no para reemplazarlo por alguna dictadura, quizás por eso SL chocó con una pared motivacional, la que no permitió, por cierto, que muchos anarquistas terminarán poniendo bombas y siendo encerrados y muertos en enfrentamientos con el ejército (no hay estudios serios al respecto, ojalá que este vacío se vea llenado algún día).
Considero que, para ser una primera novela , Martín Roldán, logra capturar la atención del lector, transportándolo, casi con horror, al primer gobierno de García. Aquí transcurren como en una cinta de celuloide todas las aberraciones, ya relatadas arriba, que le tocó vivir a los peruanos de mediados de los ochentas. En las 285 páginas que componen el libro hay una unidad que, a pesar de los intercalados y de lo inútil de una canción subte frente a la opresión fascistoide (leer la entrevista abajo), no se pierde. El narrador logra salir victorioso casi como una antítesis de Adrian R. quien pierde a la mujer que ama, a sus amigos, a parte de su familia y su futuro gracias a un argumento “cojudo” como el “proceso revolucionario” sic.

Para completar la onda expansiva de este “Coche Bomba” he realizado la siguiente entrevista a Martín Roldán. Esperando que las esquirlas alcancen la comprensión de los lectores (o la leiv motiv para leer el libro) les dejo las interesantes respuestas (también unos videos sobre el autor):

1.-¿Por qué escribir una novela generacional, y qué es lo particular de la década de los ochentas –para ti como escritor- dentro del proceso histórico peruano?

Principalmente por una cuestión personal y te explicó el porqué. En el año 89 cuando leí Los geniecillos dominicales de Ribeyro, me di cuenta de que él había escrito una novela basada en el grupo de amigos, con los cuales compartía inquietudes literarias, existenciales, políticas, etcétera de una época muy importante para la historia del país como fue la década del cincuenta y el ochenio de Odría. A partir de ese grupo de muchachos, pude tener un cercamiento a ese tiempo. Fue entonces que me entró el bicho de querer plasmar lo mucho que había para contar sobre la mancha subte y su importancia para mi vida y para la vida de muchos jóvenes que como yo participábamos de ella. Me dije que algún día escribiría sobre ese tema, si es que alguna vez me inclinaba por escribir. Un tiempo después, luego de ver la película de Coppola The Outsiders, me volvió esa inquietud. Como ya escribía, pensé en plasmar algo de esos tiempos en un cuento que fue el embrión de Generación cochebomba.
Obvio que si era así, tenía que ser generacional, y más por el momento que se estaba viviendo y porque lo subte fue expresión pura de dicho tiempo, de un sector de mi generación, no de todos pero sí de un sector bastante importante. Y más aún que esos años eran bastante dramáticos. Pero, para serte sincero, en un principio mi idea era escribir sobre los subterráneos nada más, pero como este fenómeno juvenil es producto de su tiempo, cuando ya lo tenía casi acabado, decidí profundizar en lo que lo rodeaba: La guerra interna, la crisis económica y todo eso que ha marcado a la generación de los ochenta y que la hace muy particular dentro del proceso histórico del país.

2.-En qué crees tú que se diferencia tu novela de lo escrito anteriormente: “Al Final de la Calle” de Oscar Malca, “Contraeltráfico” de Manuel Rilo u otras más cercanas como “La Ciudad de los Culpables” de Rafael Inocente o “Incendiar la Ciudad” de Julio Durand, novelas con las cuales he encontrado algunos vasos comunicantes (la pandilla, la collera, el rock subterráneo, la subversión, el desempleo, etc.,) y que, de hecho, sitúan temporal y “topográficamente” la ciudad de Lima como lugar a narrar.

A ver, según me han dicho algunos entendidos, y muchos lectores que me han escrito, lo que diferencia a mi novela de otras es precisamente el agregado del contexto social, político y económico en que esa mancha de subtes se desenvuelve. Que eso engloba una totalidad en cuanto a la individualidad de los personajes en relación con su entorno, a su sociedad y al momento que les ha tocado vivir. Y eso precisamente fue mi intención al configurar la vida de estos personajes, que nada es gratuito que son un producto de sus circunstancias y sus circunstancias eran, precisamente, los coche bombas entre otras cosas igual o peor de desgraciadas. Como me dijo un escritor, muy conocido, no es la típica novela de jóvenes desubicados dentro de sexo, drogas y rocanrol que dominó la narrativa de los noventa. Sino que a partir de eso, tiene la ambición de intentar reflejar una época.

Para mi Al final de la calle fue la novela que me convenció totalmente a escribir. En el 96 tuve la oportunidad de entrevistar a Oscar Malca para un curso de la Bausate y le revelé que estaba escribiendo una novela sobre los subtes. Él mismo me dijo que estaba bacán eso, porque Al final de la calle no es una novela de los subtes, porque cuando salió muchos la consideraron así, por la cercanía que tuvo Malca con el movimiento subterráneo desde sus inicios. Pero no, más bien es una novela sobre un marginal y que si bien por allí menciona al rock subterráneo o a Daniel F, no era esa su intención. Aparte que M muy bien podría ser un subte, pero explícitamente no lo era. Ese día hablamos de muchas cosas, hasta de Alianza equipo del cual somos hinchas ambos. Y bueno cuando salí de esa entrevista-chupeta, estuve mucho más convencido de escribir mi novela. La novela de Rilo no la he leído, así que no puedo decir más.
En cuanto a las novelas de Rafael y de Julio. En Incendiar la ciudad hay similitudes porque ubica personajes subtes, como el Chusko o el Chibolo. Pero si hay alguna diferencia es que mi libro está situado en la segunda mitad de los ochenta, y la de Julio en los primeros años de los noventa. Por decirte él habla mucho del jirón Quilca, en cambio yo no, porque para los subtes de los ochenta ese jirón era la calle de los jipilones y poetoides, que más bien tenían sus anticuerpos contra los subtes, porque nos consideraban unos lisurientos, violentos y carcosos. No todos te diré, pero sí un buen sector. Quizás esa antipatía se debía al discurso anárquico y antitodo de los subterráneos que chocaba con el discurso de paz y amor, de los otros; lo cual, dicho sea de paso, iba en contradicción con sus posiciones de izquierda; porque daba risa ver de que en medio de la canción de Lennon Imagine, algunos marihuaneados lanzaban su Viva la lucha armada… Jajaja, nosotros nos cagabamos de la risa de eso. Por eso Quilca no existía, salvo porque a la vuelta, en el jirón Camaná, quedaba la peña Huascarán, lugar de varios conciertos. Quilca toma protagonismo ya en los noventa, pero esa es otra historia. Entonces, como ves, hay diferencias. Igual como las hay con la novela de Rafael Inocente, que de subte tiene muy poco, porque sus personajes son, más bien, marginales: empleadas del hogar, obreros, estudiantes, por allí hay un personaje que escucha rock subterráneo, pero nada más. Pero lo que nos acerca es lo que precisamente tú mencionas, además del impacto del contexto en cada uno de los personajes. Lo cual te mueve a reflexionar sobre esos años duros.

3.-He leído algunas entrevistas donde mencionas a la “Conversación en la Catedral” como uno de los libros que ha influido en tu escritura, también mencionas a Oswaldo Reynoso. Pese a ciertos anacronismos, cual es tu versión de la vanguardia novelística peruana. El intercalamiento de los capítulos de tu libro me hace suponer que te inclinas por cierto tecnicismo (perteneciente al ¿boom literario?) muy dejado de lado por los escritores jóvenes atrapados por las nouvelles y las historias lineales. ¿Cual es tu opinión?

Eso de la vanguardia es una etiqueta que la ponen otras personas ajenas a los mismos autores. Para mí las etiquetas siempre me han parecido sospechosas. Una vez me preguntaron qué era ser subterráneo, y yo respondí: Ser tú mismo. O sea sin etiquetas. Y eso era lo básico en esos años. Ahora muchos se reclaman vanguardistas, una etiqueta más y por eso me parecen sospechosos, principalmente de ocultar algo. ¿En qué sentido? Te explico: Para mi aceptar la influencia de Vargas Llosa y de Reynoso no me sonroja, porque son dos maestros de la narrativa dicho sea de paso. Y si mi libro apunta por ese lado de la técnica ya utilizada por ambos escritores o por los del Boom, pues no lo niego, es así como tú lo dices. Yo considero que no hay nada nuevo bajo el Sol. Sucede que cuando uno cree que ha escrito lo último de lo último en originalidad, te das con la sorpresa de que otro ya lo ha hecho de alguna forma en otro lugar o en otros años. Creo yo que hay que ser más honesto con uno mismo o con los lectores y reconocer que uno no ha descubierto nada, sino que ha rescatado muchas cosas, con conocimiento de causa o por pura casualidad. Precisamente Rescate es la palabra correcta a vanguardia, en estos casos.
Ahora que los escritores jóvenes hayan dejado de lado esos tecnicismos es cosa de influencias. Porque si para mi Vargas Llosa o Reynoso son dos maestros, para ellos, lo serán otros, básicamente escritores norteamericanos como Carver, Bukowski, no lo sé y escriben de esa forma. Yo en ese sentido soy un lector de clásicos latinoamericanos: Rulfo, Cortazar, Ribeyro, Borges, Reynoso, Vargas Llosa, y a partir de allí creo mis historias. Como afirmaba Miguel Gutiérrez en uno de sus talleres sobre la novela del siglo XX : “Se escribe a partir de lo que se ha leído”. De lo que se trata es simplemente de eso, de reconocer las influencias, nada más.

4.-Pocos han escatimado que “Generación Cochebomba” sería algo así como la versión peruana de “Generación X” de Douglas Coupland. Cómo lo ves tú. A propósito de esto explícanos el título, aparentemente agresivo. ¿A qué se debe? ¿Y en qué crees tú que se diferencia con la cultura o generación combi?

Te diré que no he leído Generación X. El día de la presentación el profesor Jorge Valenzuela, insinuó una posible influencia, pero más allá de las similitudes en los títulos no hay nada más, al menos de mi parte, porque si lo hubiera no tendría reparo en decirlo. Te diré, también, que para responder esta entrevista no me quedó otra que buscar argumentos sobre la novela de Coupland. Y por lo que he podido leer, sus personajes son personas con una posición estable que se aburren del estilo de vida americano y huyen hacia un pueblo en el desierto para evadirse de las responsabilidades de su anterior vida. Es un escape más que todo. En cambio los personajes de mi novela están en búsqueda de algo diferente a las opciones que una sociedad en crisis total les ofrece: Hundirse con el sistema o subvertirlo. En el fondo puede parecer lo mismo, pero no lo es. Pero igual no me jode que digan que mi libro es la versión peruana de Generación X.
En cuanto al titulo. Si Coupland pensaba con el suyo describir a una generación de norteamericanos desencantados de su estilo de vida, pues mi intención fue la misma con el título de mi novela, describir a un sector de mi generación que estuvo en búsqueda para poder desarrollar sus expectativas de vida. Aunque en un principio pensaba titularla ¡Nadie es inocente, todos terroristas! Lo cambié cuando en la vorágine de escribir el cuarto capítulo uno de los personajes alza un vaso de trago corto y dice: “Salud por nosotros la generación del apagón y el coche bomba”. Me dije que eso describía totalmente mis intenciones para con la novela y que debería ser el título. No fue porque era agresivo o llamativo, básicamente fue porque no había otro título mejor para describir el contenido.
Ahora último he podido comprobar que el titulo está siendo utilizado como una especie de marca generacional para referirse a la generación de los ochenta, la que creció en esos años de atentados y apagones, de inflación y escasez. En una entrevista que me hizo Juan Carlos Tafur, este remarcaba eso, que ese término reflejaba en dos palabras toda una época. Él no fue un subte y tuvo otros tipos de vivencias, pero lo común lo que nos marca es lo que pasó alrededor cuando éramos adolescentes y por eso se identificaba como miembro de la generación coche bomba. Ahora bien, con todo esto de la moda radial de pasar música ochentera, pues he descubierto que hubo mil formas con que otros atravesaron esos años. Pues bien, para que esas personas no se sientan, necesariamente identificadas con el titulo de mi novela, he escrito un cuento que se titula Generación chicle-bomba.
En cuanto a la cultura combi, creo que es más que todo la institucionalización de la informalidad, de la prepotencia, de la viveza criolla muy propia de todos los peruanos y que se inició cuando Fujimori se zurró en la Constitución e impuso su dictadura. Con esto dio el ejemplo de que si quieres sobresalir tenías que saltarte las formalidades y las convenciones y ser más pendejo que otros y alcanzar tus objetivos sin importar el resto, la cosa era llegar, simplemente. Y se llama combi porque en esos vehículos de transporte público, el abuso, la prepotencia, la informalidad, el desacato a las convenciones o leyes se dan diariamente, con nuestro consentimiento.

5.-A pesar de recoger ciertos personajes que existen en la realidad (y creo conocer a alguno de ellos: el gordo memo, Olga T, el negro Brunce, etc.) “Generación Cochebomba” es más una novela de ficción que una novela realista. Si bien es cierto los límites parecen ser bastante indefinidos, creo que en el plano político se asume una ficcionalidad que ha puesto a prueba tu estro narrador. Me estoy refiriendo a los personajes que en la novela son cuadros de SL y que tratan de hacer su “trabajo” de forma “correcta”. Explícanos por favor cómo has hecho para que tus personajes subversivos o “alzados en armas” no suenen panfletarios.

Simplemente saqué todos los prejuicios o parámetros con que me había contaminado la propaganda antisubversiva y me propuse comprender a los senderistas, en el porqué de su lucha. Porque afirmar de que un día se les ocurrió y muy alegremente se levantaron en armas, como afirman ciertos sectores conservadores de la política peruana, es una cachetada a la inteligencia, ya que todos sabemos que nada sale de la nada, que todo tiene un porqué, una causa y su posterior consecuencia. Y siendo los senderistas formados en la lógica marxista, heredera de la dialéctica, eran la consecuencia a décadas de contradicciones sociales no resueltas. Entonces llevé los planteamientos teóricos de Sendero y los confronté con el individuo de un ficticio militante, con todas sus contradicciones y dudas de ser humano. Eso me permitió entenderlos y crear los personajes sin que suenen panfletarios o sin que aparezcan mis reparos hacia ellos. Por eso los personajes senderistas de mi novela no son los típicos robots o dogmáticos que no piensan más allá de lo que dicta el dogma o no tienen sentimientos. Creo yo que por más poderosa que sea la ideología en la que creyeron, no dejaron de ser seres humanos del todo y también sintieron pena, miedo o tuvieron dudas del marxismo-leninismo-maoísmo-pensamiento Gonzalo.

6.-En una conversación anterior me contabas que tu novela empezó primero siendo un cuento y tardó en construirse un tiempo aproximado de 10 años. Explícanos a groso modo cómo fue esta construcción.

Sí como un cuento mío había sido premiado en los juegos florales de la Bausate, me dio por escribir más cosas. Entonces recordé una experiencia de mi época subte e intenté escribir un cuento sobre un concierto que termina en batida. Lo acabé pero sentía una necesidad tremenda de seguir escribiendo sobre eso, que había mucho más que decir, como que los personajes me pedían contar más sobre ellos. Entonces continué y terminó siendo Generación cochebomba. Ese cuento viene a ser el primer capítulo de mi novela. Y bueno empecé a escribirlo a fines del 95 en las horas muertas que mi labor como bibliotecario de un colegio secundario me permitían. Escribía a mano porque no tenía computadora. Eso fue hasta el 98 porque en ese año trabajé en D’generación el programa de TV que hicimos contigo y un grupo de amigos. Entonces como no tenía mucho tiempo dejé de escribirlo hasta el 2001 que es cuando me compro una computadora y me aboco a culminarlo. Para esto me hice una disciplina de escribir sábados y domingos de nueve de la mañana hasta las tres de la tarde con el intermedio para el almuerzo. Entonces lo acabé hacia el 2004 y de allí a corregir. Para esto me metí a talleres para ver qué cosa le faltaba a mi libro o qué le sobraba. En el 2006 ya lo tenía listo, pero por falta de dinero no fue hasta mayo del 2007 que lo mande a la imprenta.

7.-Me vas a disculpar por adelantado esta pregunta, pero los años que te conozco amerita hacerla: Cómo un subterráneo asume su “derrota” (o supresión de la rebeldía) y pasa a integrarse dentro de una sociedad de consumo trabajando y escribiendo libro(s ) que al fin y al cabo son pequeños bienes de consumo. Qué es lo que ha cambiado del músico de “Dictadura de Conciencia” al Martín Roldán, el novelista.

Dime Rodolfo… ¿Tú, yo o los Eutanasia hemos estado alguna vez fuera del sistema? Que no nos gustara y tratáramos de buscar algo mejor a ser meros consumistas de modas musicales y que se haya creado un circuito paralelo, no nos sacaba de él, en el sentido de que de alguna u otra forma seguíamos consumiendo de lo que producía para poder mantener el circuito paralelo. Entonces la rebeldía no pasaba por el consumo, la rebeldía pasaba por la actitud frente a un sistema que se estaba yendo a la mierda: Me hundo con él o lo cambio. Muchos entonces optaron por mantenerse auténticos sin inmiscuirse mucho en lo que pasara, como individuos comprometidos con su transcurrir y punto, y hasta ahora mantienen ese compromiso. Ahora bien, los que pensamos o soñamos que podíamos mejorar el mundo llegamos a la conclusión de que mandando a la mierda al sistema en una canción no iba a cambiar nada, y empezamos por cambiar nuestros pequeños mundos, de mejorarlo para tranquilidad de nosotros y de las personas que amamos, las más cercanas al menos y eso nos hizo mejores seres humanos. Otros que en esto último vieron trazas de egoísmo, optaron por movimientos más radicales que ofrecían acciones más directas para cambiar el sistema. Lamentablemente muchos acabaron trágicamente y otros purgaron condenas en prisión. Como ves la cosa pasaba por la actitud frente a lo que estaba sucediendo. Si te pones a pensar muchas personas ni se preguntaron por lo que estaba pasando y vivían como adormecidos, precisamente por el consumismo, la radio comercial y la televisión. Creo que hasta ahora siguen así. Pero bueno es su rollo, no el mío. Al menos yo viví intensamente mi tiempo, tanto así que no podía quedarme callado y la necesidad de expresar todo lo que sentía lo encontré en el movimiento subterráneo, precisamente con mi banda hardcore, Dictadura de Conciencia, pero por circunstancias me dediqué a otras cosas y la dejé de lado. Y como dije ante una pregunta de Daniel F para su paskine Tarántula en el 93, que de acá a quince años yo no me veía como músico, pero mis ganas de expresarme iban a estar intactas, quizá ya no en una banda de hardcore, pero quizá en algo que tenga que ver con el arte como la pintura, la fotografía o la literatura, pero siempre conservando lo que aprendí con los subtes que era decir lo que sentías de alguna u otra forma, expresarte al fin y al cabo, para bien o para mal…y allí tienes mi libro ¿no? Entonces sigo manteniendo la esencia de esos años, básicamente.

8.-Me parece que más que lo político es lo nostálgico la constante en tu novela. Empezando por la dedicatoria al Cachinero, al Maya, Beni Gil. Kilowatt, el Omiso, etc., subterráneos que murieron en “acción”. Cómo lo ves tú.

Lo político está presente de hecho que sí, porque la política preparó el gran escenario en donde la vida de estos personajes se desenvuelve. Ella configuró sus vidas al haber hecho del Perú un lugar caótico y sin esperanza en esos años. Pero si piensas que es una novela donde encontrarás una lucha por el poder, o esas intrigas políticas por alcanzar algún objetivo, no es así. Más bien la lucha se da en el interior de cada personaje, entre lo político y sus sentimientos. En cuanto a los amigos ya fallecidos que dices murieron en “acción” debo precisar que murieron en acción de vida más que en otro tipo de acciones. Y a ellos va dedicado mi libro, porque muy bien pudieron ser los protagonistas de Generación cochebomba.

9.- De otro lado, ¿qué opinas de la crítica formal? Qué te parece esa afirmación literaria sensu de González Vigíl quien dice que sólo comenta libros que son buenos.

Que para algunos es necesario, al menos para mi no. Muchos guían sus lecturas de acuerdo a lo que diga la crítica. Pero yo al menos busco otro tipo de motivaciones para mis lecturas. No tanto por lo que diga otra persona sino lo que dicte mi interés. Hay tanto para leer que a estas alturas ya me he vuelto selectivo. Entonces para mi existen libros que me impactan o que me conmueven. De allí juzgo su valía. Y da el caso que a veces un libro me ha conmovido, que es lo que yo busco principalmente, y luego he leído una critica formal y pues el libro resultaba siendo malo para la crítica. Entonces es una cuestión de subjetividad, creo yo. Yo tengo mis parámetros para que un libro me guste, los cuales no van a ser los mismos de algún crítico en particular y por más que diga que trata de ser objetivo, no pues, no será así.
En cuanto a lo que dice Ricardo Gonzáles Vigil, te diré que hace unos meses un reconocido escritor a quien le gusto mi libro, se lo recomendó y él manifestó estar muy interesado en leerlo. Este escritor me lo hizo saber y le hice llegar un ejemplar. Y si no lo ha comentado hasta hoy será porque no habrá tenido tiempo para leerlo o para dar su opinión o porque simplemente no le ha encontrado suficientes méritos. Por mi parte yo estoy tranquilo.

10.-¿Cómo te ubicas dentro de ese debate entre criollos y andinos o periféricos?

Para mi esas son huevadas, porque si hablamos de que los criollos son los más difundidos y los andinos o periféricos los excluidos de los medios de difusión y las editoriales, pues yo no estaría en ninguno de los dos lados y no por autoexclusión o por querer ser un auto marginal, sino porque dentro de los criollos mi novela no existe, porque no guardo lazos de amistad o no pertenezco a esa argolla que dicen marca las pautas de lo que es la cultura. Y si hablamos de los andinos o periféricos yo tampoco existo, porque el tema que trata mi novela es justamente lo que éstos rechazan, si no me equivoco. Además el hecho de que hayan comentado Generación cochebomba en tres diarios, uno de ellos de la supuesta argolla como es Perú 21, pues desde ya estoy condenado, oleado y sacramentado para ellos, no lo sé. Aparte mi libro es una publicación independiente ¿Entonces dónde quedo? Pregunta que nunca me he planteado porque realmente me es indiferente pertenecer a cualquiera de esos dos bandos…Si habría que juzgar mi libro me gustaría que sea por lo que es, no por el chuzo en mi cara ni por el lugar donde nací ni por el color de mi piel ni otras cosas externas a la literatura.

11.-Sé que estás preparando un libro de cuentos. Cómo va el asunto. ¿La temática es parecida a la de “Generación Cochebomba”? Adelántanos algo.

Tengo terminado un libro de cuentos que tienen una temática bastante actual, como es la violencia alrededor de las barras de fútbol. Pero, ojo, no es un libro de fútbol sino una mirada al país, sus contradicciones y sus males, a través de estas agrupaciones que son un microcosmos del Perú de hoy. Estoy a la espera de una confirmación y quizás muy pronto salga publicado. Y bueno en esa espera estoy escribiendo cuentos y relatos sobre esas historias que no encajaron en Generación cochebomba y quedaron de lado. Historias de amor, soledad y frustraciones, muy crudas algunas y otras con mucho humor. Los personajes van desde la persona más normal hasta el más friki, por darle un término. Y al igual que mi novela, la música y el contexto social de los ochenta y noventa están muy presentes. El cuento que te mencioné Generación chicle-bomba es parte de ese proyecto.

Entrevista de Tafúr a Martín Roldán


Conversación (y reportaje) sobre autor


Entrevista al autor por "Borrador Editores"
Reportaje al rock subterráneo

Arriba: Foto del autor: Rocío F